Un Blog de Elizabeth Conte Chassin-Trubert

jueves, 19 de mayo de 2011

EVERNESS



EVERNESS




M.C.Escher. Pintor holandés. Other World (1947)






Sólo una cosa no hay. Es el olvido.
Dios, que salva el metal, salva la escoria
y cifra en Su profética memoria
las lunas que serán y las que han sido.
Ya todo está. Los miles de reflejos.
que entre los dos crepúsculos del día
tu rostro fue dejando en los espejos
y los que irá dejando todavía.
Y todo es una parte del diverso
cristal de esa memoria, el universo;
no tienen fin sus arduos corredores
y las puertas se cierran a tu paso;
sólo del otro lado del ocaso
verás los Arquetipos y Esplendores.





Jorge Luis Borges




De: El otro, el mismo (1964 )


jueves, 14 de abril de 2011

ENDIMIÓN EN LATMOS



ENDIMIÓN EN LATMOS






John Atkinson Grimshaw, pintor inglés (1836 – 1893) - Endymion On Mount Latmos.
               




Yo dormía en la cumbre y era hermoso
mi cuerpo, que los años han gastado.
Alto en la noche helénica, el centauro
demoraba su cuádruple carrera
para atisbar mi sueño. Me placía
dormir para soñar y para el otro
sueño lustral que elude la memoria
y que nos purifica del gravamen
de ser aquel que somos en la tierra.
Diana, la diosa que es también la luna,
me veía dormir en la montaña
y lentamente descendió a mis brazos
oro y amor en la encendida noche.
Yo apretaba los párpados mortales,
yo quería no ver el rostro bello
que mis labios de polvo profanaban.
Yo aspiré la fragancia de la luna
Y su infinita voz dijo mi nombre.
Oh las puras mejillas que se buscan,
oh ríos del amor y de la noche,
oh el beso humano y la tensión del arco.
No sé cuánto duraron mis venturas;
hay cosas que no miden los racimos
ni la flor ni la nieve delicada.
La gente me rehúye. Le da miedo
el hombre que fue amado por la luna.
Los años han pasado. Una zozobra
da horror a mi vigilia. Me pregunto
si aquel tumulto de oro en la montaña
fue verdadero o no fue más que un sueño.
Inútil repetirme que el recuerdo
de ayer un sueño son la misma cosa.
Mi soledad recorre los comunes
caminos de la tierra, pero siempre
busco en la antigua noche de los númenes
la indiferente luna, hija de Zeus.





Jorge Luis Borges




De: Historia de la noche (1977).

martes, 5 de abril de 2011

LABERINTO




LABERINTO






Jordi Garriga Mora (1962). Pintor español. Minotauro.






No habrá nunca una puerta. Estás adentro
y el alcázar abarca el universo
y no tiene ni adverso ni reverso
ni externo muro ni secreto centro.
No esperes que el rigor de tu camino
que tercamente se bifurca en otro,
tendrá fin. Es de hierro tu destino
como tu juez. No aguardes la embestida
del toro que es un hombre y cuya extraña
forma plural da horror a esta maraña
de interminable piedra entretejida.
No existe.  Nada esperes, ni siquiera
en el negro crepúsculo la fiera.




Jorge Luis Borges


De:Elogio de la sombra (1969)

domingo, 27 de febrero de 2011

EL ENAMORADO


EL ENAMORADO






Alberto Durero, pintor alemán (1471 - 1528) - Retrato de Giovanna Tornabuonni




 

Lunas, marfiles, instrumentos, rosas, 
lámparas y la línea de Durero, 
las nueve cifras y el cambiante cero, 
debo fingir que existen esas cosas. 
Debo fingir que en el pasado fueron 
Persépolis y Roma y que una arena 
sutil midió la suerte de la almena 
que los siglos de hierro deshicieron. 
Debo fingir las armas y la pira 
de la epopeya y los pesados mares 
que roen de la tierra los pilares. 

Debo fingir que hay otros. Es mentira. 
Sólo tú eres. Tú, mi desventura 
y mi ventura, inagotable y pura.





Jorge Luis Borges

De: Historia de la noche

martes, 14 de diciembre de 2010

CAMDEN, 1892



CAMDEN, 1892




Rafael Álvarez Ortega, pintor español (1927 – 2011) – Walt Whitman





El olor del café y de los periódicos.
El domingo y su tedio. La mañana
y en la entrevista página esa vana
publicación de versos alegóricos
de un colega feliz. El hombre viejo
está postrado y blanco en su decente
habitación de pobre. Ociosamente
mira su cara en el cansado espejo.
Piensa, ya sin asombro, que esa cara
es él. La distraída mano toca
la turbia barba y la saqueada boca.
No está lejos el fin. Su voz declara:
Casi no soy, pero mis versos ritman
la vida y su esplendor. Yo fui Walt Whitman.


De: El otro el mismo (1964)

Jorge Luis Borges