Un Blog de Elizabeth Conte Chassin-Trubert

domingo, 10 de julio de 2016

LA RECOLETA



Jack Spencer (1951). Fotógrafo estadounidense.



Convencidos de caducidad
por tantas nobles certidumbres del polvo,
nos demoramos y bajamos la voz
entre las lentas filas de panteones,
cuya retórica de sombra y de mármol
promete o prefigura la deseable
dignidad de haber muerto.
Bellos son los sepulcros,
el desnudo latín y las trabadas fechas fatales,
la conjunción del mármol y de la flor
y las plazuelas con frescura de patio
y los muchos ayeres de la historia
hoy detenida y única.
Equivocamos esa paz con la muerte
y creemos anhelar nuestro fin
y anhelamos el sueño y la indiferencia.
Vibrante en las espadas y en la pasión
y dormida en la hiedra,
sólo la vida existe.
El espacio y el tiempo son normas suyas,
son instrumentos mágicos del alma,
y cuando ésta se apague,
se apagarán con ella el espacio, el tiempo y la muerte,
como al cesar la luz
caduca el simulacro de los espejos
que ya la tarde fue apagando.
Sombra benigna de los árboles,
viento con pájaros que sobre las ramas ondea,
alma que se dispersa entre otras almas,
fuera un milagro que alguna vez dejaran de ser,
milagro incomprensible,
aunque su imaginaria repetición
infame con horror nuestros días.
Estas cosas pensé en la Recoleta,
en el lugar de mi ceniza.


De: Fervor de Buenos Aires, 1923


Jorge Luis Borges

miércoles, 5 de marzo de 2014

EL ÁPICE



Odilon Redon (1840-1916). Pintor francés. Cabeza misteriosa.





     No te habrá de salvar lo que dejaron
     escrito aquellos que tu miedo implora;
     no eres los otros y te ves ahora
     centro del laberinto que tramaron
     tus pasos. No te salva la agonía
     de Jesús o de Sócrates ni el fuerte
     Siddharta de oro que aceptó la muerte
     en un jardín, al declinar el día.
     Polvo también es la palabra escrita
     por tu mano o el verbo pronunciado
     por tu boca. No hay lástima en el Hado
     y la noche de Dios es infinita.
     Tu materia es el tiempo, el incesante
     tiempo. Eres cada solitario instante.

De: La cifra, 1981



Jorge Luis Borges


sábado, 8 de febrero de 2014

1964



Gustav Klimt ( 1862-1918). Pintor austríaco. Avenue In Schloss Kammer Park, 1912.




I






Ya no es mágico el mundo. Te han dejado.

Ya no compartirás la clara luna

Ni los lentos jardines. Ya no hay una

Luna que no sea espejo del pasado,

Cristal de soledad, sol de agonías.

Adiós las mutuas manos y las sienes

Que acercaba el amor. Hoy sólo tienes

La fiel memoria y los desiertos días.

Nadie pierde (repites vanamente)

Sino lo que no tiene y no ha tenido

Nunca, pero no basta ser valiente

Para aprender el arte del olvido.

Un símbolo, una rosa, te desgarra

Y te puede matar una guitarra.







II






Ya no seré feliz. Tal vez no importa.

Hay tantas otras cosas en el mundo;

Un instante cualquiera es más profundo

Y diverso que el mar. La vida es corta

Y aunque las horas son tan largas, una

Oscura maravilla nos acecha,

La muerte, ese otro mar, esa otra flecha

Que nos libra del sol y de la luna

Y del amor. La dicha que me diste

Y me quitaste debe ser borrada;

Lo que era todo tiene que ser nada.

Sólo que me queda el goce de estar triste,

Esa vana costumbre que me inclina

Al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.







De: El Otro el mismo (1964)






Jorge Luis Borges

miércoles, 29 de enero de 2014

A QUIEN ESTÁ LEYÉNDOME



 
René Magritte (1898 - 1967). Pintor belga. L'au dela, 1938




Eres invulnerable. ¿No te han dado
Los números que rigen tu destino
Certidumbre de polvo? ¿No es acaso
Tu irreversible tiempo el de aquel río
En cuyo espejo Heráclito vio el símbolo
De su fugacidad? Te espera el mármol
Que no leerás. En él ya están escritos
La fecha, la ciudad y el epitafio.
Sueños del tiempo son también los otros,
No firme bronce ni acendrado oro;
El universo es, como tú, Proteo.
Sombra, irás a la sombra que te aguarda
Fatal en el confín de tu jornada;
Piensa que de algún modo ya estás muerto.



De: El otro el mismo (1964)




Jorge Luis Borges