
Un Blog de Elizabeth Conte Chassin-Trubert
lunes, 31 de diciembre de 2012
domingo, 23 de diciembre de 2012
jueves, 29 de noviembre de 2012
martes, 27 de noviembre de 2012
EL HACEDOR
EL
HACEDOR
Somos el río que
invocaste, Heráclito.
Somos el tiempo. Su
intangible curso
acarrea leones y montañas,
llorado amor, ceniza del
deleite,
insidiosa esperanza
interminable,
vastos nombres de imperios
que son polvo,
hexámetros del griego y
del romano,
lóbrego un mar bajo el
poder del alba,
el sueño, ese pregusto de
la muerte,
las armas y el guerrero,
monumentos,
las dos caras de Jano que
se ignoran,
los laberintos de marfil
que urden
las piezas de ajedrez en
el tablero,
la roja mano de Macbeth
que puede
ensangrentar los mares, la
secreta
labor de los relojes en la
sombra,
un incesante espejo que se
mira
en otro espejo y nadie
para verlos,
láminas en acero, letra
gótica,
una barra de azufre en un
armario,
pesadas campanadas del insomnio,
auroras y ponientes y
crepúsculos,
ecos, resaca, arena,
liquen, sueños.
Otra cosa no soy que esas
imágenes
que baraja el azar y
nombra el tedio.
Con ellas, aunque ciego y
quebrantado,
he de labrar el verso
incorruptible
y (es mi deber) salvarme.
De:
La cifra (1981)
Jorge Luis Borges
viernes, 9 de noviembre de 2012
domingo, 28 de octubre de 2012
ON HIS BLINDNESS
ON
HIS BLINDNESS
Al cabo de los años me
rodea
una terca neblina
luminosa
que reduce las cosas a
una cosa
sin forma ni color. Casi
a una idea.
La vasta noche elemental
y el día
lleno de gente son esa
neblina
de luz dudosa y fiel que
no declina
y que acecha en el alba.
Yo querría
ver una cara alguna vez.
Ignoro
la inexplorada
enciclopedia, el goce
de libros que mi mano
reconoce,
las altas aves y las
lunas de oro.
A los otros les queda el
universo;
a mi penumbra, el hábito
del verso.
De: Los conjurados, 1985
Jorge Luis Borges
miércoles, 10 de octubre de 2012
lunes, 8 de octubre de 2012
INFIERNO, V, 129
INFIERNO,
V, 129
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Sir Frank Bernard Dicksee (1853–1928). Pintor inglés. Paolo y Francesca. |
Dejan caer el libro, porque ya saben
que son las personas del libro.
(Lo serán de otro, el máximo,
pero eso qué puede importarles.)
Ahora son Paolo y Francesca,
no dos amigos que comparten
el sabor de una fábula.
Se miran con incrédula maravilla.
Las manos no se tocan.
Han descubierto el único tesoro;
han encontrado al otro.
No traicionan a Malatesta,
porque la traición requiere un tercero
y sólo existen ellos dos en el mundo.
Son Paolo y Francesca
y también la reina y su amante
y todos los amantes que han sido
desde aquel Adán y su Eva
en el pasto del Paraíso.
Un libro, un sueño les revela
que son formas de un sueño que fue soñado
en tierras de Bretaña.
Otro libro hará que los hombres,
sueños también, los sueñen.
De: La Cifra, 1981
Jorge Luis Borges
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